miércoles, 20 de octubre de 2010

¡COLCHONES!



Hace unos días coloqué en mi muro de FB algo acerca del problema de "montarse en una nube" dije que el problema principal era que por lo general caías y te rompías algo (aseguro que el corazón) y lo peor es cuando lo haces solo,  es decir, cuando aparentemente te montas solo; por que por lo general alguien siempre está allí para ayudarte a subir, te da una mano y suavemente subes, luego cuando volteas para tender tú la tuya y montar a la otra persona contigo te das cuenta que la nube ya está muy arriba y el o ella muy abajo; ahora te encuentras solo, y piensas ¡que bonito se ve todo desde acá arriba! y se te escapa del pensamiento alguna ilusión patrocinada por novelas, cuentos, canciones  o historias de amor ¡En algún momento le saldrán alas y se montará conmigo y... volaremos juntos!?" ... Sí, no me equivoqué con el signo de interrogación al final de la expresión, pues cuando estamos allá arriba, realmente pasan los días con la esperanza de que vuele con nosotros pero con la duda de que lo hará, sientes una especie de emoción y desilusión.

Y yo no sé ustedes pero dice una canción por allí "¿Nunca has amado tanto a alguien que cuando lo ves sientes que no puedes respirar?" pues bien yo no sé sí he amado, pero si sé que cuando estoy montada en la nube todos los días me quedo sin aliento por segundos, minutos y quizá  horas, al ver a esa persona o simplemente al pensarla. Pero lo duro es cuando me toca, y digo me toca por que después de varios intentos de bajarme, me doy cuenta que no hay siquiera una escalera para llegar hasta abajo y más terrible aun es darme cuenta que me toca lanzarme al vacío, sabiendo que de pronto me rompa algo. Me quedo otra vez sin respirar pero en ésta ocasión no es de la emoción de pensarle volando, sino más bien de un dolor que es como un golpe justo en la boca del estómago.

Cuando iba cayendo pensaba "¡Estoy sola! ¡Esto me va a doler mucho!" Miro hacia abajo y continuo diciéndome "¡Quién te mando a montarte primero en la nube!" vuelvo a mirar y pienso "¡wao, No veo nada abajo solo piedras!" lloro desesperada sabiendo el golpe que me viene y sigo pensando o no mejor dicho ¡ya no pienso, sólo lloro....!

Pero justo cuando estoy casi llegando, a punto de golpearme vuelvo a ver y veo gente... ¡Si! veo caras conocidas ¡Mis amigos! ¡ mi familia! todos en el piso acostados  como un colchón sigo viendo y veo  a Mi papá con una sonrisa que dice "¡tenía tanto tiempo sin verme!" a mi mamá con otra que se asemeja a un "¡Volviste!" a mis hermanas y a mis amigas mojadas de tanta lluvia (lágrimas) que caía de la nube en la que andaba y  quizás ya sin voz de tanto que gritaron mientras iba subiendo...

Voy llegando y  los veo ¡Están allí! ¡todo el tiempo lo estuvieron!  estaban abajo esperando que cayera para ellos amortiguar mi caída y posterior fractura... ¡Sí! ¡por fin llegué!  y aunque habían colchones ¡Sí, tuve una pequeña fisura y me herí!  pero aquí están los que fueron mis colchones; ahora son doctores y enfermeras, ¡Estoy algo confundida por el golpe! pero me atienden creo que me están poniendo algo ¿Alcohol? ¡Sí, alcohol! alguien va soplando para que no me arda tanto,  ¿gasa? ¡Sí, gasa! y luego ponen creo que vendas, el Doctor principal alguien llamado "Dios" me dice que... bueno tendré que estar sin moverme por algún tiempo... Pero de seguir instrucciones todo volverá a la normalidad; me dice "Durante estos días te va a doler un poco, a molestar y a picar; pero tranqui ¡Ya estarás bien!"  Me tranquilizo y ahora sólo escucho que me dicen  "¡Todo pasará!" mientras pienso "¡Todo estará bien! ¡Veo que hay muchos que aman!" y creo que perdí mucho tiempo arriba y se me  olvido decirles...

¡Yo también LOS AMO! NO SE CUANTO TIEMPO ESTUVIERON ABAJO   PERO DE VERDAD ¡GRACIAS, GRACIAS POR ESPERARME! DE NO HABER ESTADO USTEDES ALLÍ A LO MEJOR HUBIESE MUERTO EN EL INTENTO DE SOBREVIVIR!

lunes, 11 de octubre de 2010

DEL MUCHO SABER NADA SE SABE

¡Que cosa tan bárbara como pasamos años de nuestra vida teniendo una cantidad de conocimientos que poco aplicamos; vivimos dando consejos, recomendando, hablando, pensando, filosofando; pero luego de años te das cuenta ¡QUÉ SABES POCO DE MUCHAS COSAS!.

Recuerdo que cuando era pequeña mi mamá me decía que los sabios aprendían de las experiencias de las demás personas, los inteligentes de sus propias experiencias y los brutos mmm... pues bueno ¡Estos nunca aprendían!. Pero hoy en día después de casi 19 o 20 años quizá me doy cuenta que ningún ser humano puede cubrir 100% alguna de estas aptitudes, sino que más bien es una especie de híbrido, porque tenemos algo de los tres...

Es decir, por ejemplo lo de brutos, digo ¿Cuántos errores cometemos una y otra vez, y nunca aprendemos? caemos siempre en el mismo hueco, o nos golpeamos siempre contra la misma pared.... y lo único que cambia es el como caemos o el como tropezamos ¡pero de que es el mismo hueco y la misma pared lo es!. Y lo sé porque MI PARED SIGUE SIENDO IGUAL DE DURA Y MI HUECO IGUAL DE HONDO.

Lo de inteligentes, se supone que es cuando debes aprender de las experiencias propias, y ésta es fácil porque todos los días aprendemos algo de las equivocaciones y ¿por qué no? muchas veces de los aciertos. Ves una situación y dices "éste caminito lo conozco, ¡Yo como que he estado por aquí antes!" ... justo en ese momento viene a tu cabeza lo que hiciste o dejaste de hacer, y tomas una buena decisión dado que ya aprendiste. No necesitaste de nadie para saber que era lo correcto.

Ahora bien, lo de sabios; y aquí hago un ¡stop! porque al parecer esta cosa de sabios pareciera o mejor dicho nos han hecho creer que no se nos da a todos, lo cual a mi entender es una cruel mentira, pues creo que de sabios (según el concepto dado anteriormente) todos tenemos un buen pedazo tela. ¿o es qué acaso nadie te ha aconsejado sin haber pasado por tu situación? o a ver ¿Quién no tiene algún amigo que le ha enseñado cosas valiosas sin haber experimentado  jamás lo que tu experimentaste?  A TOOOOODDDOOSSS SE NOS HA ESCAPADO UNA DE SABIOS EN ALGÚN  MOMENTO. Cabe destacar que  a esto también podemos agregar esas cosas que son una especie de "filosofías de vida" que viven aferradas a nosotros, esas leyes, teorías, y puntos de vista que nos ayudan a permanecer firmes ante circunstancias nunca antes vividas.

Por lo tanto, pienso que de esta cosa de la vida y del saber, es algo que si bien es incierto y un poco complejo nos permite ver que más allá de de saber mucho, lo que hay que hacer es saber lo indispensable para vivir como se debe, con tropezones y con aciertos... con cosas buenas y cosas malas. Yo aun trato de entender cosas que no entiendo, ya he visto el lado bueno de experiencias malas, así como hay otras experiencias malas que hasta el sol de hoy no entiendo. Y aun trato de aconsejar a mis amigos  sin saber como se siente estar en sus zapatos, pero esperando que de algo le sirva una palabra de aliento o un buen regaño. Es así como espero aprender a vivir sabiendo que.. "¡DEL MUCHO SABER, POR LO MENOS YO POCO SÉ!"

sábado, 18 de septiembre de 2010

¡APUESTAS DE CADA DÍA!


Todo en esta vida son decisiones buenas y malas; pero me pregunto ¿Qué sería de nosotros sino tuviésemos tantas indecisiones?¿Por qué digo esto? Simple, porque ciertamente todas esas decisiones fueron tomadas bajo el umbral de las indecisiones, lo que quiere decir ¡Qué nunca estuvimos 100% seguro de lo que hacíamos!, y por consiguiente siempre pensamos que de haber hecho otra cosa  las consecuencias serían distintas; a lo que me nace hacer otra pregunta ¿Sí la indecisión no existiera, sí estuvieras 100% seguros de lo que hacemos todo el tiempo entonces... las consecuencias las tomaríamos con más responsabilidad? Porque digo, fíjense como todo el tiempo cuando tomamos decisiones terminamos pensando "y... ¿sí hubiese hecho esto o sí hubiese hecho lo otro?" y puede darse en alguno de estas dos situaciones:
  • Cuando un amigo nos invita a salir y 5 minutos antes tu decides no ir, él se va y tiene un accidente... cuando te enteras dices "de haber estado allí a lo mejor me hubiera..."
  • O cuando quieres invertir en algún negocio, tienes dos opciones y tomas una, resulta que la inversión que decides hacer sale mal... inmediatamente te viene a la cabeza la típica frase "¡Si hubiese invertido en el otro negocio a lo mejor me estuviese yendo bien!"
Ok! Se supone que estos son dos ejemplos de buenas y malas decisiones, algunas que tomamos a la ligera como el primer caso, y otras como las del segundo caso en el que le echamos un poco más de cabeza, sacamos cuentas y toda la cosa... Pero al fin y al cabo tomamos las decisiones y los resultados o consecuencias no son lo que esperamos; y cuando esto sucede entonces evadimos responsabilidades, porque hasta cierto punto pensamos que "NO ES NUESTRA CULPA"  y la pregunta aquí es ¿Lo es? ¿Es nuestra culpa?.... Y a mi modo de ver las cosas pues no queda de otra que asumir nuestra responsabilidad aunque nos cueste porque, si la decisión fue nuestra entonces... ¡Sí, es nuestra culpa!.

Ahora bien... contradiciéndome un poco (creo) hay cosas que nos pasan porque nos tiene que pasar, es decir ¿Cuándo entra el factor destino a nuestras vidas? de verdad me lo pregunto porque sí bien es cierto que las cosas nos pasan por las decisiones que tomamos, también es verdad que la gran parte de las cosas que nos pasan parecen puestas por un destino, porque parecieran que nos tenían que pasar para que aprendiéramos una lección, o tenía que sucedernos esto para reflexionar sobre nuestras vidas.... 

Entonces podría decirse que al final las decisiones son ¡NUESTRAS APUESTAS DE CADA  DÍA!, debemos apostar sin perder nuestra objetividad, pero debemos ser objetivos sin perder  la subjetividad.... pensar antes de hacer las cosas está bien, pero a veces arriesgarse a que el destino juegue con uno también es divertido y nos enseña.