miércoles, 8 de octubre de 2014

SIN TITULO.....

   Sentada a veces con una pluma en mano, quisiera escribirte una carta, una carta que seguramente nunca leerás, es probable que un día lo veas frente a tus ojos en el post de algún amigo virtual, lo leas por encima y nunca sepas que fue escrita para ti... Porque también es probable que esta carta se parezca a cualquier otra que hayas visto; porque lo más seguro es que en algún momento todas las enamoradas nos comportamos así como locas, hacemos cartas y notas sin sentido a un amor que ya se ha ido. Nos creemos únicas, creemos que nadie nunca amará como nosotras, creemos que nadie sabe lo que se siente perder algo que quizá nunca fue nuestro, creemos que ninguna otra se ha desvelado pensando en la mirada, en los beso, en las manos, en el cuello, en el pecho o tan siquiera en la respiración de aquel antiguo amor, lo peor es que todas creemos que nuestro "hombre" fue o es el mejor que todos los demás; y es allí de ese "EXTRAÑAR CON LOCURA" de donde salen esas cartas, esas notas; es de allí de los suspiros y de ese juego sucio que nos va jugando la memoria de donde sale cada una de las palabras de amor que muy en el fondo deseamos decirle a uno pero superficialmente nos hacemos creer que queremos decirle a otro.

    Es por eso que sé, te asomarás, mirarás y pensarás que no es para ti, que podría ser para cualquiera, de repente si hago una nota descriptiva de ti llegues a pensar que eres tú y sin embargo te dirás a ti mismo "Es demasiada coincidencia".

    La mayoría de estas cartas se escriben para recordar a la otra persona cuanto se les ama; pero algunas como ésta son cartas íntimas, ésta sólo la leo yo y aunque sepa que en tu remota vida la verás, leerás y llegarás a saber como se siente esta melancolía  o estas ganas de verte, es íntima también para ti.

    Y bueno debo confesar algo, después de tantos párrafos, debo decir que esta carta no se parece a otras porque no es de amor, sino más bien de despedida ¡Sí, de despedida! Porque hoy me despido de esos ojos marrones que a luz del se veían más claros, de tu boca fina y suavemente delineada esa que dibujaba una hermosa sonrisa, me despido de esas manos ásperas, y de ese caminar absurdo, me despido de tus mañas de flamenquero, también de tus piernas largas, tus grandes brazos y de ese hermoso cabello negro, le digo ¡Adiós! a cada parte de ti que aun recuerdo, a cada recuerdo que de vez en cuando se aparece por mis sueños, y me despido diciendo ¡Ya no te amo, ahora te quiero! o no se quizá debería decir "Te amo como el principito amo a su rosa". Pero lo cierto es que esta carta que es para ti, que aunque no la leas es contigo, y te la escribo para decirte ¡Adiós mi hermoso sueño! ¡Adiós, adiós, adiós; no hasta luego!... Porque para luego dejamos muchas cosas que no se dieron y para luego solo quedan nuestras nuevas vidas. 

    Me dí cuenta que yo no soy quien te merece y que tu no eres quien yo merezco; no eres quien yo merezco porque hayas sido malo, no eres quien merezco porque sencillamente no fuiste mío, eso no te hace malo sólo se hace ajeno. No nos pertenecemos, le pertenecemos  la vida.

    ¡Te ame, sin duda te ame. Te quiero, sin duda te quiero! Mi carta de amor se convirtió en una carta de adiós que no se veía venir. En el recuerdo quedaron los mejores momentos y los peores también, gracias a ellas es más fácil despedirse y es más fácil superar. Empecé algo y no se como terminarlo, supongo que se termina sólo diciendo ¡ADIÓS!

jueves, 10 de julio de 2014

AMOR IMPOTENTE...

   He perdido la capacidad de amar o quizá sólo de besar, de sentir desmayadas mis piernas al dulce sabor de un beso, de esa sensación de "aguantenme" mientras algún labio roza mi espalda, y ni hablar de los besos de dedos esos que acompañados de la palma de la mano son como un leve vuelo... Ya no siento nada, con ninguno de los besos, ni siquiera con el beso de la respiración de alguien junto a mis labios antes de ser tocados por otros labios. 

   ¡Te me hiciste costumbre, te me hiciste mala maña!

   Por momentos, sólo quiero que alguno desaparezca y vengas tu en su lugar, que sean tus manos besando mi rostro, que sean tus dedos besando mi espalda, que sea tu nariz besando mi cuello, que sean tus labios rozando mi pecho, tu lengua saboreando mi ombligo, tus piernas besando las mías, tus pies encontrándose con los míos; que seas tú eso que al parecer le quita fuerza a mis piernas para darle potencia al resto de mi cuerpo... Pero, entonces me besan sólo con sus labios, y van juntándolos con los míos, los de ellos piden con su agitada respiración que los toque con mi lengua, sus manos tocan la parte baja de mi espalda y me empujan hacia ellos, sus dedos suben rápidamente a mi cuello y con un jalón tiran mi cabello hacia atrás para rozar mi cuello y mi pecho -Sí, así de desesperados- No se detienen a verme a los ojos, ni a decirme "Te amo" (y menos mal que no lo hacen porque yo no los amo), no se detienen a observar mi anatomía y pensar alguna tontería mientras al tiempo dices "¡Qué bueno que seas mía!". No, ellos no me disfrutan, sólo sacian sus deseos.

   Pero es que al recordarte sólo sé qué ¡Te me hiciste costumbre, te me hiciste mala maña!

  Quizá no sea culpa de ellos, creo que lo han intentado, o al menos se han esforzado; en algunas ocasiones mientras me besan me miran a los ojos, pero yo paro y bajo la mirada. -¡No!- la palabra se estruja en mis pensamientos y lentamente salen de mi boca -¡No, no me mires!- Me rio, para bajar la tensión que se produce en mi negativa respuesta a su mirada.-Me pones nerviosa- agrego. 

  ¡No son tú! Esa es la única verdad, no me hacen sentir como tú; y es que tu me besabas con el pensamiento primero, luego con la mirada, y por último con tu cuerpo. Me hacías ver una cosa ¡Qué eras mío! Y aunque muchas personas dicen que es imposible ser de otra, pues yo era tuya por voluntad, me entregué a ti antes de entregarme a ti, te ame antes de amarte, te bese incluso antes de besarte.¡Debe ser eso, debe ser eso a lo que me acostumbré, a tenerte antes de tenerte!

   ¡Se me hizo mala maña sentirme amada, se me hizo mala maña amar como me amaban! 

  Por eso desde que te perdí, sólo he salido con ellos dos, y me he dejado besar por ellos. He dejado que toquen mi cuerpo porque no representan amenaza para mis sentimientos. Y más allá de eso he dejado que se acerquen para probar si ya te he superado, sí ya puedo sentir sin que me toquen. Pero no, sus cuerpos hablan distinto al tuyo (al mío), hablan en un idioma carnal apenas entendible, y bastante audible. El tuyo hablaba bajito, despacito, suavecito y con idioma igual al mío; nuestros cuerpos se entendían y se comprendían, incluso más que nosotros.

   He perdido mi capacidad de amar y besar con las emociones; me he vuelto un manojo de malos besos y malas caricias; me he convertido en quién no había sido nunca una 'frígida'. Antes nunca ame, pero al menos quería, al menos sentía el calor de otro en mi sin problemas, al menos sentía besos de dedos,  de mano y de cuerpo; de respiración y de vistas no, porque esos sólo se dan cuando de verdad se ama. Antes me dejaba llevar, pensaba menos. Ahora pienso más y me dejo llevar menos. Salgo, para no perderme, y lo peor es que me he dado cuenta que ya estoy perdida. Perdido en pensamientos, perdida en una sola mirada, perdida en los besos de quien ya me ha olvidado. 

  Pronto, espero encontrarme y perder sólo este amor impotente que me ata a ti, como la cuerda ata al barco al muelle, deseo que llegue una tormenta y la cuerda se suelte sin hacerme pedazos, o no se si deseo más bien tomarme una pastilla para acabar con la impotencia, en cualquiera de los casos volvería a perderme, porque soy así, no me pertenezco...